YOGA PARA TONIFICAR LA MUSCULATURA.

¿Qué ejercicios concretos podemos practicar para sentir que nuestro cuerpo se tonifica más? Vamos a verlo en este texto, que incluye video.

Rutina poderosa que trabaja musculatura profunda.

Si conoces la postura de Adho Mukha Svanasana, sabrás que es una postura maravillosa por varias razones: perteneciente (aunque sea ligeramente) a las posturas invertidas, permite múltiples variables, refuerza musculatura de los brazos, hombros, muñecas y de las piernas, ya que ayuda a flexibilizar isquiotibiales, te ayuda a olvidar el temido estrés, te da energía, te hace sentir más ligero…. hay más beneficios, pero de momento, los dejo aquí.

Si además, jugamos con esta postura y con la variante de flexión de rodilla al máximo, como si quisieras tocar con ella tu frente, redondeando tu espalda…. la sensación de trabajo intenso es muy bonita y consigue hacerte sentir más ágil.

Como ves en el video, en este caso, vamos a inspirar al hacer la postura del Perro (Adho Mukha) y vamos a espirar al redondear nuestra espalda, llevando la rodilla a la frente. Lo vamos a hacer seguido, inspirando y espirando cada vez según el movimiento y hacerlo unas cuantas veces, por lo menos, diez veces. Y poco a poco, iremos subiendo gradualmente hasta hacerlo unas treinta o cuarenta veces.

Después de practicar este ejercicio, vale la pena sentarse en postura de meditación y acompañar la respiración agitada hasta que llegue a ser suave y sosegada.

Sentiremos que el nivel de nuestra energía se ha elevado. Y eso, seguramente, hará que nuestros pensamientos se calmen. Porque lo que sí puede lograr esta pequeña práctica, es una gran desconexión del estrés, así como de pensamientos repetitivos que no conducen a ninguna parte y que cargan nuestra mente. Por eso, si una vez ya estáis relajados, y han pasado unos minutos, estos pensamientos reaparecen, ya sabemos lo que hemos de hacer: volver a la carga con esta práctica intensa durante al menos diez respiraciones como mínimo.

Lo que queremos conseguir son dos cosas, al menos:

  1. Fortalecer y tonificar nuestra musculatura (en especial brazos y piernas).
  2. Desconectar y descargar nuestra mente de pensamientos repetitivos, sin sentido, que no nos ayudan, sino, al contrario, nos perjudican.

Y el hecho de que esta asana te haga poner la cabeza boca abajo, te será de gran ayuda.

Practica y cuéntame cómo te sientes. Un abrazo,

¿QUÉ ES MEDITAR Y CÓMO SE HACE?

Muchas veces hemos oído decir que la meditación relaja y mejora el estado de nuestra mente. Pero ¿qué es realmente meditar y cómo se hace?

Meditar es buscar nuestra paz mental, es aprender a conocer cómo funciona nuestra mente y qué cantidad de pensamientos llegan a nuestro cerebro de forma continuada. Al ser conscientes de ello, podremos frenar esta cantidad de pensamientos y así, empezar a calmar nuestra mente.

Dicho así, parece muy sencillo. Y aunque lo es, nuestro estado mental en la vida que llevamos actualmente, es tan agitado y tan activo, que nos ha vuelto totalmente dispersos. Esta dispersión, suele conllevar también cierta ansiedad y/o nerviosismo, llegando a provocar a menudo, angustia.

Al sentarnos a meditar o a aprender a meditar, no tenemos que luchar para dejar la mente «en blanco» (expresión bastante lejana de lo que es meditar), pues esta tarea es ardua y difícil, sobre todo, para los principiantes. Más bien, lo que tenemos que hacer es acompañar a la mente en todos sus pensamientos, por extraños o repetitivos que puedan parecer. Muchos de nuestros pensamientos, nos pueden sorprender a nosotros mismos. Pero todo esto es normal.

Lo más importante es «ser conscientes» de todas estas cosas que pasan por nuestra mente, para así conocerla en profundidad, que podamos ver qué nos motiva cada día (o nos desmotiva), qué cantidad de pensamientos llegan sin parar a nuestro cerebro y mente y «darnos cuenta» de que, en base a ellos, actuamos, hablamos y tomamos decisiones en la vida, y algunas ¡pueden ser muy importantes!

No es cosa para tomar a la ligera, realmente no.

Mi intención cuando medito, es conseguir la deseada PAZ interior, serenar mi mente, reconocer mis pensamientos y empezar a actuar de tal forma que me beneficie tanto a mi, como a mi alrededor. Muchos de esos pensamientos hay que pararlos, nada más que lleguen ¡tienes que pararlos!. Porque algunos pueden hacerte daño. Lo importante es que tomamos muchas decisiones tras las cosas que pensamos. Por lo tanto, ¡cuidado con lo que piensas!

¿CÓMO SE MEDITA?

Aunque lo mejor es escoger un sitio en nuestra casa para ello, un rinconcito donde nos sintamos a gusto y podamos sentarnos cómodamente en el suelo, sobre una estora por ejemplo o sobre un cojín, si estás más cómodo/a así, también es cierto que con la práctica, aprenderemos a meditar incluso en momentos determinados de nuestra vida diaria. Pero en este lugar que podemos escoger para nosotros, te irá bien colocar cosas que te motiven y te ayuden a «parar el mundo» para estar ahí, contigo a solas un rato. Por ejemplo, te puede ayudar encender una vela de tu color preferido, encender un incienso cuyo aroma haga que te conectes a ese momento, puedes tener alguna estora aislante si el suelo es frío y colocar una manta encima para estar cómodo/a mientras medites, etc. Puedes hacer lo que tú quieras y te ayude a sentirte relajada/o, en ese lugar que será para ti.

Más adelante y con cierto nivel de práctica y de conexión interna, podremos meditar por ejemplo, mientras vamos en el transporte público, mientras hacemos cola para coger un autobús o autocar, mientras hacemos otras tareas cotidianas, por ejemplo, mientras fregamos los platos o mientras lavamos el vehículo, etc.

Cualquier adaptación a ello será bienvenida, mientras tú puedas tener unos minutos para ti, para calmar, descargar y sanear tu mente. Hacer que se sienta más ligera, notando después de meditar, que ciertos asuntos que te preocupaban mucho, ahora no te preocupan tanto. Porque tu mente está más clara y no actúa por impulsos y sin pensar; sino que actúa con aplomo y sosiego. Incluso dentro de situaciones complicadas.

POSTURA CORRECTA PARA MEDITAR

Cuando meditamos, vamos a tratar de colocar nuestra espalda recta, pero ¡ojo! a la vez, ¡relajada! No tenemos que estar tiesos ni tensos ni rígidos. Nuestra espalda debe estar correctamente colocada, recta, hombros relajados, piernes dobladas y la mano derecha sobre la mano izquierda (habitualmente así, pero cambia de mano si te sientes mejor). El mentón de nuestra barbilla no debe estar levantado, pues acabaríamos con bastante dolor cervical. Así, el mentón, debe ir hacia el pecho y estirar la zona cervical.

IMPORTANTÍSIMO: Respirar lento y correctamente, sin ninguna prisa. Al contrario, observa cómo entra al aire y sale lentamente por tus fosas nasales. Observa y siente el bien que una respiración correcta y consciente, puede hacer a tu Salud.

Haré otros post sobre la Meditación, porque es un tema que me encanta y que creo que se necesita aclarar muchas dudas en muchas personas. Por mi parte, no dudes en contactar conmigo si tienes cualquier pregunta o si quieres que te enseñe a practicar meditación.

MI MESA DE TRABAJO.

Os presento «mi mesa de trabajo diaria».

En ella paso un ratito todas las mañanas y todas las noches, para no perder la costumbre ni perderme yo tampoco.

Con esta imagen quiero decir que no necesitamos nada especial para hacer Yoga, tan solo nuestro deseo y las ganas de conocerse más a uno mismo. Puedes hacerlo sobre el mismo suelo si aún no tienes estera de yoga propia, puedes poner un pañuelo grande, una manta, etc. Está claro que es mejor una esterilla porque no resbalas, sobre todo, en posturas que comprometen tu equilibrio. Están hechas de materiales específicos y concretos para esta práctica (actualmente casi 100% todos ecológicos) y antideslizantes que ayudan sobremanera en asanas concretas, como he mencionado antes.

Puedes encontrarlas en muchísimas páginas de Yoga por Internet, muchas tienen funda para guardarlas o correas para llevarlas cómodamente colgadas en el hombro. Una vez compres una, verás que te invita a colocarte sobre ella, es un poquito mágica.

También es posible que observes que al principio, resbalan un poco ¿qué hacer entonces? Respuesta: cuanto más la uses, menos resbalará. El proceso se acelera simplemente ¡si practicas mas! ¡Así de sencillo! Por otro lado, sobre todo te aconsejo que no hagas yoga encima de la esterilla si te has puesto crema hidratante en el cuerpo (¡OJO! pies y manos, ¡ideal para resbalar y chocar contra el suelo!). Yo le paso un trapo húmedo de vez en cuando, dejo que se seque toda la noche y al día siguiente, paso papel de cocina para secarla totalmente.

Tengo más de una y todas me encantan y me ayudan a recordarme cada día quién soy y lo más importante… me dan la fuerza y el coraje necesarios para enfrentarme a los distintos desafíos diarios, especialmente en mi trabajo laboral.

Pero ya que estoy, déjame decirte qué otros beneficios tendrás si haces Yoga, aunque sea solo a modo de recordatorio, cosa que haré de vez en cuando.

Me ayudan a respirar correctamente

Cuando hablamos de yoga, no solo estamos hablando de una actividad física, sino de un camino espiritual que nos ayuda a conectarnos con nuestro cuerpo, mente y espíritu. El yoga es una disciplina milenaria que busca el equilibrio y la armonía a través de la práctica de posturas físicas, la respiración consciente y la meditación.

Una de las principales ventajas del yoga es que nos enseña a respirar correctamente. La respiración profunda y consciente nos ayuda a relajarnos, a reducir el estrés y a conectar con nuestra esencia más profunda. A medida que practicamos yoga, aprendemos a controlar nuestra respiración y a utilizarla como una herramienta para equilibrar nuestra mente y cuerpo.

Trabajar la corrección postural y estirar la columna vertebral

La práctica regular de yoga también nos ayuda a trabajar la corrección postural y a estirar la columna vertebral. A través de las diferentes posturas y ejercicios de estiramiento, fortalecemos los músculos de la espalda y dejamos espacio entre las vértebras, lo que nos permite mantener una postura erguida y alinear correctamente nuestra columna vertebral.

Una buena postura es vital para evitar dolores de espalda y problemas de salud relacionados con la columna vertebral. El yoga nos ayuda a tomar conciencia de nuestra postura y a corregirla de manera suave y gradual, sin forzar nuestro cuerpo. Con el tiempo, la práctica regular de yoga nos ayuda a fortalecer los músculos que sostienen nuestra columna vertebral y a mantener una postura saludable y equilibrada.

Trabajar los brazos, las piernas y el abdomen

Además de los beneficios para la respiración y la columna vertebral, el yoga también es una excelente manera de trabajar los brazos, las piernas y el abdomen. A través de las diferentes posturas y secuencias de movimiento, fortalecemos y tonificamos los músculos de estas áreas del cuerpo.

El yoga incluye ejercicios de fuerza que nos ayudan a desarrollar músculos fuertes y flexibles. Las posturas como la plancha (Phalakasana), el guerrero (Virabhadrasana) y el árbol (Vrksasana) son solo algunos ejemplos de cómo el yoga puede ayudar a fortalecer los brazos, las piernas y el abdomen.

El yoga y la mente

Pero el yoga no se limita a trabajar el cuerpo físico, también tiene un impacto significativo en nuestra mente. La práctica de yoga nos brinda la oportunidad de aquietar la mente agitada y encontrar la paz interior. A través de la atención plena y la concentración en la respiración, podemos calmar los pensamientos, reducir el estrés y cultivar la claridad mental.

El Saludo al Sol, también conocido como Suryanamaskar, es una secuencia de posturas fluidas que combina el movimiento con la respiración. Al practicar el Saludo al Sol sobre el suelo, aunque no puedas colocar tu estera de yoga, aún así estás obteniendo todos los beneficios físicos y mentales que esta secuencia ofrece.

El yoga nos invita a ser conscientes de nuestros estados mentales y emocionales, a aceptarlos y a encontrar estabilidad y equilibrio mental a través de la práctica regular. Encontrar la paz y la serenidad dentro de nosotros mismos es un regalo invaluable que el yoga nos brinda.

Así que, ¡no dejes de practicar yoga! Ya sea que tengas tiempo suficiente para colocar tu estera de yoga o solo dispongas de unos minutos, cada práctica cuenta y te beneficiará tanto a nivel físico como mental. Recuerda, todo lo que necesitas está dentro de ti, en tu mente, en tu cuerpo y en tu entorno. ¡Namaste!

MEDITANDO EN LA VIDA DIARIA.

Me encanta la idea de sentarme en mi lugar tranquilo de casa, colocar mi estora de yoga y sentarme sobre ella a meditar.

Esto, que parece tan sencillo, en ocasiones cuesta muchísimo hacerlo. A menudo, porque estamos cansados de nuestra jornada laboral, añadiendo obligaciones familiares, quehaceres de casa, etc. Y cuando ya hemos terminado con todas estas «obligaciones», entonces apenas nos queda energía para nuestro ratito, sentarnos a meditar, relajar la mente, intentar parar la velocidad de nuestros pensamientos.

Os pregunto: ¿os suena de algo esta situación? ¿creéis que os pasa algo parecido? ¿sentís que andáis corriendo durante todo el día? ¿que apenas os queda algún momento para, simplemente, no hacer nada?

Al menos, a mí me pasa! Como la experiencia me ha enseñado, puede que en ocasiones, sea  mejor irse a la cama, si nuestro cuerpo necesita descansar. Pero vale la pena dedicar unos minutos a calmar la mente, porque seguro que luego descansaremos mucho mejor!

Nuestro ritmo diario suele ser muy intenso, se nos exige un nivel muy alto de concentración en nuestros trabajos, sea con esfuerzo físico o mental. Y además, actualmente tenemos el cambio de vida radical que nos ha traído el virus. Vivimos con una incertidumbre en muchos aspectos de nuestra vida que hacen que sea difícil sentirnos en calma. Para mi algunas veces, es una lucha interior: por un lado te sientes agradecida, con buena energía; por otro, sientes llegar el abatimiento, los pensamientos sobre el mañana, pensar qué pasará en el futuro, pensar qué porvenir tendrán nuestros hijos (si los tenemos), etc.

Creo que es importante dar las gracias por todo lo que tenemos, sentir que muchas personas no tienen un hogar, una familia, un trabajo, unos amigos, etc. nos hará valorar mucho más lo que tenemos.

También quiero animaros o motivaros, desde mi perspectiva, a no perder la ilusión ni los buenos deseos de seguir buscando y luchando para tener ese instante de soledad con uno mismo, tan necesario para nuestra vitalidad.

¿Cómo lo hago yo? Algunas mañanas me levanto un poquito antes de la hora «oficial» (sobre las 06.00h), otras veces tarde en la noche y en otras ocasiones, simplemente, aprovecho el transporte público de ida y venida, ya sea metro o autobús, para concentrarme en mi respiración, relajar mi cuerpo y tratar de aquietar mi mente. Entonces, observo mis pensamientos y trato de que vayan un poco más lentos… está claro que ellos no son yo, tan solo son una parte de mí. Una parte de este yo.

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Esto me recuerda a Thich Nhat Han y a muchos otros no tan conocidos pero excelentes maestros también, que explican que la meditación puede convertirse en un hábito diario donde aprovechemos momentos de nuestro día a día para relajar la mente. Y no solo sentándonos a meditar en el suelo o sobre un cojín. Sino, aplicándolo en distintos lugares y momentos del día, incluso, en aquellos en los que hay gente y ruido. También, andando por la calle, desarrollando el ahora tan famoso «Mindfulness», practicando la consciencia plena allá donde estés.

ENTRENAMIENTO DEL CUERPO FÍSICO: TRIKONASANA.

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La práctica del yoga engloba también, si lo deseas, la lectura de los antiguos textos en los que se basa, siempre interesantes y aclaradores.

Uno de ellos, el Gheranda Samhita, comenta paso a paso los siete aspectos del Hatha Yoga, que incluyen: Sat Karma, Asanas, Mudras, Pratyahara, Pranayama, Dhyana y Samadhi.

Me parece interesante compartir con vosotros la siguiente estrofa, extraída de los comentarios sobre el Gheranda Samhita de Alicia Souto:

«El Hatha Yoga parece concentrarse en el cuerpo, pero su movimiento es desde la forma o cuerpo hacia la conciencia que lo habita».

Al leer esta frase, sentí que mi corazón vibraba, sentí un intenso impacto en mi interior,  que demuestra la profundidad de esta práctica milenaria y lo que realmente está sucediendo internamente, mientras «hacemos yoga«.

Voy a tratar de explicarlo con un ejemplo: Imagínate concentrado totalmente en una asana, vamos a ponernos en Trikonasana. Es una postura en pie, donde realizamos un «triángulo» con la forma de las piernas sobre el suelo, mientras en realidad, estamos trabajando los músculos flexores y extensores de la cadera, psoas, cuádriceps, ilíaco, abdominales, etc. y siendo muy conscientes de nuestra pelvis y sacro.

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Son músculos profundos, aunque no sepamos mucho de anatomía, sí somos capaces de sentir un trabajo interno penetrante y recóndito. Acompañamos esta buena práctica con respiraciones lentas y largas, solamente por la nariz, como es habitual. Pues bien, en un momento determinado o ahora mismo, aparece lo más hermoso:

Cómo nuestra experiencia física, va más allá de nuestro cuerpo, mucho más allá de esta expresión «grosera» de nosotros mismos y resuena en nuestra esencia más pura, muy interna y entramos en un nivel de contemplación infinita de nuestro Atman. La levedad del ser, liviandad, lo sutil… ahí está la conciencia que nos habita!

 

DIETA, CEREBRO E INTESTINO.

Ahora que ya estamos en primavera, muchos de nosotros estamos empezando a pensar en los kilos que nos sobran. Hace tiempo se puso de moda la frase «operación biquini», pero en realidad muchos de nosotros ya sabemos, a estas alturas, lo que buscamos: estar sanos y sentirnos bien con nosotros mismos. No importa demasiado un kilo o dos. Lo que sí importa y valoramos, es sentirnos sanos, flexibles y de buen humor.

Cuando sentimos que nos sobra peso, ya sean 4 ó 5 kg., ya sean 10-12 kg., en el fondo, no estamos a gusto con nosotros mismos. Buscamos la manera de perder peso, sacrificando lo menos posible. A veces, somos optimistas y estamos decididos a privarnos de muchas de las cosas que nos gusta comer. Tenemos cientos de dietas para escoger! Finalmente, nos decidimos por una, la que sea (dieta hipocalórica, dieta proteica, con sobres y batidos de sustitución, la dieta de la piña, etc. etc. ). y queremos que los efectos sean rápidos!

Nuestra decepción viene cuando no es así, y notamos que para perder un par de kilos, hemos necesitado mucho mas tiempo del esperado. ¿Qué ha pasado?

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Bueno, hay varias cosas que quisiera añadir aquí; pero os contaré la última reflexión que hice hace días y en la que estoy trabajando de una forma muy consciente: nuestro cerebro está conectado con nuestro estómago y con nuestros intestinos. Y deberíamos dar la importancia que tiene a esta conexión, porque no es una exageración ni un invento.

De hecho, ya algunas tradiciones orientales nos hablaban de este «segundo cerebro», aunque quizá en Occidente hemos tardado unos cuantos años en confirmar que este razonamiento no es brujería, sino, algo científicamente demostrado.

Os adjunto este link que ha llegado a mi manos, como por arte de magia, donde un doctor nos lo explica de una forma sencilla, para que podamos entenderlo bien:

https://www.eldiario.es/tumejoryo/comer/nutricion-comida-endocrinologia-flora_intestinal_0_760124529.html

En otro post, volveré a hablar de esta fascinante conexion cerebro-intestino y su repercusión en lo que comemos, por qué lo hacemos y cómo ello afecta a nuestro estado de ánimo y estado interior.

Un abrazo! Cualquier comentario será bienvenido!

 

 

LA IMPORTANCIA DE LOS ESTIRAMIENTOS: esternocleidomastoideo (mastoi qué…?). PARTE 2: YOGA Y CALIDAD DE VIDA.

Pasa el tiempo y pasa para todos.

Desde que tenemos 20 y hasta los 40 años, podríamos decir, que casi todo va bien. Hacemos ejercicio y, a no ser que hagamos un poco «el bruto», nos encontramos bien. Como mucho, las típicas agujetas después de no haber ejercitado durante un tiempo .

Pero claro, como decía, el tiempo pasa para todo el mundo….

¿Qué sucede ahora, cuando al hacer ciertos ejercicios, mi cuerpo se queda agarrotado? ¿O me ha dado un «tirón muscular» en la espalda? ¿O siento que me duele la zona lumbar, más que antes de hacer ejercicio? ¿Por qué me duele ahora la cadera, si nunca antes había padecido este dolor? Y muchas otras preguntas y sorpresas que nos podemos encontrar a partir de los ….. podríamos decir, 50 años?? (Lo dejo como interrogante, pues no hay una edad fija, cada persona es un mundo).

Aparte de asegurarnos de que estamos realizando bien todos los movimientos al hacer cualquier ejercicio (que no es poco!, por favor, cerciórate con un profesor o entrenador personal, de que haces bien tu trabajo), también es cierto que hemos de tomar ciertas precauciones con nuestro cuerpo a medida que pasa el tiempo y ya no tenemos 18 años. Yo lo diría así, en plan educado y sencillo: «Hemos de pedirle permiso a nuestro cuerpo«. Sí Señor! Eso quería decir!

Creo que llega un momento en el que (por si no lo hemos hecho antes….) el propio cuerpo nos ayuda a tomar conciencia de nosotros mismos. Ahora, ante la sorpresa de «esta molestia en la espalda» transformada en dolor, somos conscientes de que existe nuestra espalda!», sí, tenemos un cuerpo!, al que sometemos a distintas tensiones diarias con muchísimas formas posturales incorrectas, respiración incorrecta,  que sumado al estrés laboral, pocas horas de sueño o descanso y/o varios etcéteras más, se vuelven un cóctel explosivo. Además de todo ello, recibimos las consecuencias de haber hecho todo eso durante muchos años, como cargar a nuestra columna con exceso de peso; al no respirar adecuadamente, dejamos sin oxígeno suficiente a células y músculos del cuerpo durante demasiado tiempo; y por si fuera poco, parece que la moda que se ha impuesto como solución es ¡nos vamos a hacer footing! O nos vamos al gimnasio, «a machacarnos» y a «desestresarnos»……

Es hora de que nos preguntemos: ¿crees que eres de acero??. No, no somos robots. Somos humanos, nuestro maravilloso cuerpo suave y tierno, está respondiendo al «mal trato» recibido durante muchos años, con quejas abiertas; ya no se queda callado, literalmente «NOS HABLA» y lo hace enfadado! . Te da un tirón muscular en el trapecio, que no puedes ni coger un boli y mucho menos, un «mouse» para el ordenador (de lo peor que hay por cierto, coger una mouse durante horas y horas!).

Entonces vamos al fisioterapeuta, creyendo que los fisios son DIOS y podrán arreglárnoslo todo, en una sola sesión. Y claro, empiezan a decirnos palabras del tipo: trapecio, escápula, oblicuos, deltoides y horror!: Esternocleidomastoideo! Por Dios! ¿Qué significa todo esto??? (Mis reverencias a mis amigos los fisios, al final todos vamos a parar a ellos, cuando ya no sabemos qué hacer. Pero debemos ayudarles a ellos, ayudándonos a nosotros primero!).

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(Os dejo esta espalda con los nombres de algunos músculos para que vayáis descubriendo cómo es vuestro cuerpo).

Pues bien, trataré de ayudaros un poco a saber lo que está pasando: el cuerpo se resiente de haber sido «ofendido» durante X años, a menudo, demasiado tiempo, o lo suficiente como para que diga ¡basta!. Por eso, hemos de ayudarnos: aprende a respetar al máximo los estiramientos antes y, sobre todo, después de hacer ejercicio. Debemos RESPIRAR mientras hacemos deporte o yoga o footing o cualquier otro ejercicio. Sí, he dicho bien, RESPIRAR, porque respiramos lo justo para vivir, no usamos nuestra capacidad pulmonar en toda su capacidad, en absoluto. Y lo que es más, deberíamos dedicar un mínimo de tiempo cada día, aunque sólo sean unos minutos,  a cerrar los ojos, respirar plenamente, tener conciencia de nuestro cuerpo. Aprender a relajar toda nuestra musculatura y, de camino, también nuestra mente.

Inevitablemente, y aunque ahora mismo soy una asidua del gimnasio, todos estos razonamientos solo me llevan a una parte: el YOGA, por EXCELENCIA. Para mí, el Yoga es el principio y el fin. El Yoga nos enseña a ser conscientes de que existimos, tanto en pensamiento como en cuerpo, también en espíritu. Nos ayuda a cuidarnos como una unidad, no como partes separadas, sino que cada una afecta a la otra. Por ello, debemos cuidar nuestro cuerpo, que es nuestro templo, respetarlo, pedirle permiso al ejecutar ejercicio, prepararlo antes y mimarlo después.

Solo después de todo esto, podremos estar más tranquilos y evitar los sustos y las lesiones que vienen, por hacer deporte por encima de nuestras posibilidades o por no prestar la suficiente atención a nuestro cuerpo.

Bienvenidos 50, 60, 70, 80 años….. para todos ellos, el ejercicio se puede practicar. Y, por supuesto, el YOGA también y mucho mejor entonces, ya que vendrá avalado por una amplia experiencia de la vida!

Ánimo y a TRATAROS BIEN! (no a machacaros!)

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CLASE DE YOGA CON NIÑOS.

Hace unos días tuve la oportunidad de dar una clase de yoga en la escuela de mi hija. Para mí el reto era enfrentarme a unos 25 niños, de edades comprendidas entre los 4 y los 5 años…. ¿Sería capaz de retener su atención durante unos 45 minutos aproximadamente???

El caso es que sí, sí conseguí captar su atención. Aún así, como ya imaginaba…. ¡los niños son imprevisibles!.

Primero les expliqué muy sencillamente, qué es el YOGA, en qué nos ayuda (mente, cuerpo) y lo importante que es una buena y correcta respiración. Después les expliqué dónde se originó el Yoga, sus orígenes. Mostré un «mapa mundi» y les enseñé la India, este hermoso país cuna del yoga. Finalmente, les animé a preguntarse si el yoga sería solo para gente adulta, o también podría ser para niños, gente mayor, etc. La respuesta correcta fue: «el yoga sirve para todo el mundo». Claro que sí, niños, adultos y personas más mayores. Todo el mundo puede practicar Yoga. Y empezamos la práctica!

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Primero mostré las posturas (asanas) que íbamos a realizar, gracias a unas fichas que había preparado, yo las realizaría primero con la ayuda de mi hija. Y luego las haríamos todos juntos. Así empezamos por  Adho Mukha, el perro:

Todos estaban muy animados y empezaron a practicarla individualmente. Después, lo hicimos en parejas:

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Hicimos el gato y de esta manera, movilizamos la columna vertebral, una parte de nuestro cuerpo que hemos de cuidar desde que somos pequeños!:

EL GATO NIÑOS

A continuación expliqué el León, que servía para relajar todos los músculos faciales y descargar cualquier tensión en la mandíbula y lo hicimos así de bien:

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EL LEON NIÑOS

Después decidimos que también íbamos a ser una Serpienteeeeeeee………….sigilosa y movediza, iniciamos la postura desde el suelo, después alargamos los brazos y aquí está el resultado:

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LA SERPIENTE NIÑOS

A continuación saludamos a la Luna, pues no solo hay que tener presente el Día, sino también, la relajación de la Noche………….

SALUDO A LA LUNA NIÑOS

Después, equilibrio en cuadrupedia ¡maravilloso!:

EQUILIBRIO NIÑOS CUADRUPEDIA

Entonces, decidimos que ya podíamos ponernos en pie y crecer como un árbol grande, majestuoso y sabio, el equilibrio físico es un reflejo del estado de nuestra mente:

EL ARBOL ASANA YOGA

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Finalmente, hablamos de lo importante que es practicar la relajación y la meditación en nuestro día a día. Y que la acompañemos de consciencia de la respiración. Y esto fue lo mejor, ¡cuánto hay que aprender de los niños! Mirad con atención:

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Ojitos cerrados! (Y zapatos perfectamente ordenados!)

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Muchísimas gracias por vuestra atención y hermosa compañía. Desde aquí quiero dar las gracias y felicitar, para empezar a mi hija Arlette, que se portó como una campeona; al profesor Agustí y a la coordinadora infantil, Cristina.

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Shanti, Shanti, Shanti……