APRENDE A SER FELIZ.
¡¡Gracias Esther!! Vaya pedazo de vídeo, ¡es genial! Os animo a disfrutar de él.
Mother, Teacher of Yoga and Meditation. In search of harmony and inner peace. For me, one of the most important things is the education of our children, because they are our future.
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Dedico este post a mis amigas y compañeras de viaje Angeles y Karine, así como a los más de 22.000 visitantes de este blog. Este post está basado en la revista «Redes para la ciencia».
Hoy no hablaremos de yoga ni de asanas de yoga. Aun así, todos los post de este blog están estrechamente relacionados ya que para un practicante de yoga, nuestra habilidad no se forja solamente sobre la estora, sino en todos los ámbitos de la vida. En esta ocasión, me gustaría hacer una breve mención al tema de la buena suerte o de la buena fortuna.
A menudo, en nuestras conversaciones diarias y en las de muchas personas, solemos mencionar frases del tipo «algunos sí que tienen suerte», «hagas lo que hagas, es cuestión de suerte», etc. También desde tiempos ancestrales, el ser humano ha llevado talismanes o amuletos, así como ha recurrido a encantamientos para atraer la suerte. Pero la pregunta que propongo es: ¿realmente la buena suerte es cuestión de suerte? Es decir, ¿podemos asegurar que siempre se trata de puro azar? ¿O crees que existe la posibilidad de que nosotros podamos hacer algo para conseguirla?
Bien, parece que dentro del mundo científico, se están haciendo estudios que traten de probar que nosotros tenemos o podemos tener una parte activa en «tener suerte». Quizá no sea así en el 100% de los casos pero parece que SÍ podemos hacer algo para conseguir la buena fortuna. Veamos cuáles han sido algunos de estos estudios:
En el Reino Unido, el prestigioso psicólogo Richard Wiseman hizo un estudio exhaustivo con más de 400 voluntarios, los cuales aseguraban haber tenido un golpe de suerte en algún momento de su vida; y los comparó con otro grupo de personas que aseguraban no haber tenido suerte en la vida. Uno de los experimentos que hizo fue separar a los participantes en dos grupos (afortunados-no afortunados) y hacerles contar todas las fotos que contenía un periódico que les ofreció. Las personas que decían tener buena suerte tardaron sólo unos segundos en contar las fotos, mientras que los que decían tener mala suerte tardaron unos dos minutos en contarlas. ¿Cómo podía haber tanta diferencia?
El Sr. Wiseman había incluido en la página dos del periódico y con un tamaño de media página, el siguiente texto: «Deja de contar. Hay 43 fotos en este periódico». Curiosamente, el grupo de la buena suerte lo vio enseguida mientras que el otro grupo no lo vio en ningún momento. Se realizaron varios experimentos similares y una característica interesante que se dedujo de los mismos, fue que el grupo de la mala suerte, tenía cierta tendencia a la ansiedad. Así, las personas poco afortunadas y a menudo más ansiosas, están tan ocupadas en buscar lo que creen que deben encontrar, que por el camino pierden las opciones reales de tener «buena suerte» y de ser más felices. En cambio, la gente afortunada tiene tendencia a estar más relajada y también más alerta para detectar posibles cambios, además de lo que hayan ido a buscar.
Unido a este detalle, también se pudo comprobar que las personas «afortunadas» hacían pequeños cambios en su vida de forma consciente. Esto aumentaba su probabilidad de renovar y modificar su «suerte». Resumiendo, si siempre haces las mismas cosas, vas por el mismo camino, siempre a los mismos lugares, hablas con las mismas personas, etc., será difícil que puedas encontrar algo diferente en tu vida. Sin embargo, si amplías tus perspectivas y realizas pequeños cambios (aunque sea el camino o la forma de desplazarte al trabajo) posiblemente obtengas la posibilidad de abrirte a nuevas experiencias, conocer otras personas y muy posiblemente, recibir una grata sorpresa.
Aunque estas investigaciones te puedan parecer simples, vale la pena que te plantees cuántas veces en la vida se nace con suerte (lo cual puede ser) o creas tu propia suerte con tu actitud ante la vida. En efecto, el hecho de ser positivo ante distintas circunstancias y trabajar conscientemente en el cambio gracias al pensamiento creativo (efecto Serendipia, Serendipity), puede hacer que tu buena fortuna cambie y con ello, tu capacidad para ser feliz.
Siguiendo con los dos post anteriores sobre la médula espinal («Tu médula espinal y cómo darle las gracias»; «Tu médula espinal (II). Lordosis»), me gustaría continuar un poco con este interesante tema. Modestamente, esto es una muy pequeña explicación de todo lo que este tema da de sí; creo que es necesario ser consecuente con las breves exposiciones de este blog y la persona que disfrute con este tema (como yo, que me apasiona), siga buscando e indagando, ya que realmente vale la pena.
Como vimos, la médula espinal está protegida en el interior de la columna vertebral, tiene una forma redondeada y un grosor aproximado de tu dedo meñique. Es parte integrante del Sistema Nervioso Central (junto al encéfalo) pero también está en constante interacción con el Sistema Nervioso Periférico, además de tener una gran importancia en dos funciones básicas: las sensoriales y las motoras:
· Por ejemplo, la médula recibe información sensorial que el SNP le envía desde el tronco y las extremidades. Imagina que te pica la pierna, porque se ha posado en ella un mosquito y sientes un ligero escozor… Eso es información que detecta el Sist. Nervioso Periférico desde el exterior y la envía al Sist. Nervioso Central y a la médula para que los nervios procesen esa sensación de picor o escozor.
· También, a un nivel mucho más local, la médula es capaz de ejecutar respuestas motoras tipo «reflejos» sin que hagan toda la ruta establecida normalmente (como en el punto anterior, detectar algo externo y enviar esta sensación hacia lo interno «SNC» para su proceso). Por ejemplo, sería el caso cuando notamos que nos quemamos o nos pinchamos, donde automáticamente nuestro cuerpo y Sistema Nervioso reacciona de inmediato para resolver esta situación «de emergencia» retirando la mano o la parte del cuerpo afectada. Digamos que tenemos un «Servicio de Emergencia» para las ocasiones en las que no podemos perder tiempo en procesos, sino, ¡en reacciones!.
· Finalmente, podemos decir que la médula también ejecuta las órdenes que le envía el encéfalo (como vimos, cuando decimos encéfalo estamos abarcando hemisferios cerebrales, tálamo, hipotálamo, puente, bulbo raquídeo, etc.) para controlar nuestros músculos, nuestro esqueleto y nuestros órganos internos. Por ejemplo, cualquier señal «interna» de nuestro cuerpo detectada por el encéfalo (siento hambre, siento sed, siento ganas de hacer el amor, siento cansancio, siento tristeza, siento ganas de andar,etc. etc.) es recibida por este canal, enviada a la médula, registrada y a partir de aquí, se genera un impulso de reacción para solucionar estos aspectos: voy a comer, voy a beber, voy a andar o a hacer ejercicio, etc.
Todo esto ocurre en décimas de segundo, mientras ni siquiera somos conscientes la mayoría de las veces, de que hemos sentido aquello y que por ese motivo, hemos decidido hacer algo al respecto. Hasta cierto punto, esto es normal que ocurra. Sin embargo, como practicantes de yoga y meditación, no queremos olvidarnos de este maravilloso templo que es nuestro cuerpo ni dar por sentado lo que éste realiza. No queremos caer en la trampa de olvidarnos del presente que tenemos, que es lo que realmente tenemos pues ¿dónde está el pasado? ¿y dónde está el futuro? Vive el presente y sé consciente de la maravilla del funcionamiento de tu cuerpo mientras sea así. Mira este bebé y observa su mirada y su postura, seguro que tenemos mucho que aprender de él.
Dicen que somos un 70% de Agua…. Nuestro cuerpo funciona en medio de líquido: sangre, linfa, líquido cefalorraquídeo … ¡Vivimos envueltos en fluidos! 2 átomos de Hidrógeno, 1 de oxígeno… Se muestra en tres estados, sólido, líquido y gaseoso. Aquí se muestra una instantánea de los tres:
El agua siente en forma de vibración, nosotros somos agua y somos vibración. Un ejemplo típico sería el hecho de lanzar una piedra al agua, aparecerían los efectos de este contacto en el agua en forma de ondas. Hoy en día cada vez más físicos razonan acerca de la gran interrelación existente entre la mecánica ondulatoria y la física cuántica. Masaru Emoto nos explica que el agua está viva, que cambia su vibración y su forma según lo que sienta alrededor y que nos afecta tanto, que hasta nos puede curar… No es mi intención hacer una exposición de su investigación (curiosa simetría hexagonal de los copos de nieve y las moléculas de agua, no heptagonales ni octogonales, no, hexagonales…) la cual recomiendo ya que es muy significativa; aunque sí citaré algunas de sus palabras . Tan solo me quiero referir a ella como punto de partida (o más bien de llegada) al que me interesa ir: nos afecta la vida de alrededor y nosotros también la afectamos a ella, somos como las conexiones neuronales: una red entretejida, entrelazada, no casual, con sentido, con inteligencia propia…
En medio de los RUIDOS con los que vivimos a diario, sonidos antinaturales, inarmónicos… Con los que «castigamos» nuestro oído hasta el punto en el que somos capaces de «acostumbrarnos» a ello. Al menos, aparentemente. Más tarde, vendrán los problemas de audición, la incapacidad de concentración e, incluso, el insomnio. Cuando vamos a la Naturaleza, nos quedamos pasmados ante el irreconocible sonido del viento, insectos, aves, arroyos, etc. Nos hemos alejado tanto de nuestro mundo natural, que no reconocemos el Canto de la Tierra.
¿Qué hacer? Tenemos varias opciones: música regenerativa, sonidos relajantes (¿terapia del sonido, de la música?), meditar en silencio. Dice la profecía de los Hopi: «Cuando la humanidad redescubra el acceso a los sonidos originales, dará un salto de conciencia increíble y rápido».
Ponle música al agua y escucha la que ella te regala. Aquí os ofrezco un pequeño masaje a nuestra cóclea, escucha y capta su mensaje, el mensaje del agua: «
Sobrepasadas ya las 10.000 visitas a este blog, me gustaría escribir unas palabras a todos los que os habéis acercado a leer los distintos post de este blog: muchos habréis llegado hasta aquí por curiosidad, a través de enlaces y/o links, la mayoría con sus búsquedas en Google, otros compañeros en el camino del yoga para compartir información, opiniones, etc. Por la razón que sea, todos habéis estado aquí algún día y os doy las gracias por ello.
Para mí el yoga es un camino increíblemente certero. Sin embargo, me gusta compartir otros caminos y puntos de vista con la gente; al fin y al cabo, se trata de ser lo más feliz posible con lo que nos gusta. Y eso teniendo en cuenta la cantidad de obligaciones que tenemos más las que nos añadimos… El otro día, con una alumna de yoga comentábamos el tipo de vida que muchas personas llevamos… vamos tan deprisa que no tenemos tiempo para nosotros y mucho menos para hacer lo que nos gusta o lo que necesitamos hacer. Todos son obligaciones (¡a menudo autoimpuestas!): laborales, familiares, sociales…. Pero ¿quién eres tú? ¿Te sientes a veces como estos dos animalillos? 🙂

Sí, ¿quiénes somos? Fíjate bien en las caras de los dos animales: ¿te hacen sonreír? De hecho ¡son hermosos! Su naturaleza es hermosa. Pero ¿qué harían estos dos animales en medio de una gran ciudad con ruidos, coches, estrés…? Irían contra su naturaleza. ¿Y tú, vas contra tu naturaleza?
Como dije en mi primer post, este blog va de yoga, practicantes, interesados, simpatizantes… Pero también va dirigido a todas aquellas personas que, por distintas razones, no sean capaces de practicar una «asana». No es necesario ser joven y tener buena salud para practicar yoga. Se necesitan ganas de saber quién eres y valor para afrontar lo que encuentres. Es muy posible que te lleves una sorpresa…. agradable. ¿De qué tienes miedo? ¿Acaso vas a vivir eternamente? Apuesta ya al juego de la vida y no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Empieza ahora, ¡YA! Y mírate en el espejo…. (no hablo solo de yoga, hablo de ti y de tu vida latente, hablo de empezar por ti mismo-a ahora mismo).
Eso es Atman, tu Esencia, lo que va más allá de la apariencia que tengas, más allá de lo que creas que puedes hacer o no hacer. Y leo recientemente estas palabras tan precisas: «Desde el momento en que nací, supe que iba a morir, pero mientras espero ese momento, sin ningún tipo de ansiedad o temor, como ser humano que soy, cumplo o al menos, lo intento, lo mejor que puedo y sé con mis quehaceres diarios en la vida». De momento, el juego continúa: «¡Abran juego señores!».
¡Bienvenidos los atrevidos que quieren acercarse a las posturas invertidas! Me atrevo a decir que esta postura (concretamente) es relativamente fácil dentro de este grupo. Aunque hay mucha información sobre este tipo de posturas, he encontrado una frase que me gusta mucho porque hace un apunte breve y conciso sobre ellas: el corazón está por encima de la cabeza. Y este detalle … no es poca cosa ¡en ningún sentido!
Vayamos al grano, hoy ficha de la Asana en toda regla: posición de salida, alineamiento, respiración, errores más comunes, beneficios, contraindicaciones, chakra trabajado y equilibrio de dosha correspondiente. ¡Vamos, de examen total! Ahí lo tenéis:
POSICIÓN DE SALIDA: Estirados sobre el suelo, flexionamos piernas y dejamos los pies paralelos en el suelo a la anchura de nuestro cuerpo. Los brazos pueden estar al lado del cuerpo con las palmas de las manos hacia abajo.
Llevamos las piernas flexionadas sobre el cuerpo; con las manos en el suelo podemos aprovechar para levantar la pelvis y las piernas a la vertical (en mi práctica primero hago Halasana, yendo con las piernas hacia atrás mientras colocamos las manos planas en la espalda y los codos lo más juntos posible, sin que sea excesivamente incómodo; a partir de aquí subo a Sarvangansana).
ALINEACIÓN: es importante colocar las manos bien planas en la espalda sintiendo el contacto contra la superficie de la parte torácica. También podemos acercar los codos entre ellos y, si podemos, ir subiendo las manos a los omóplatos (siempre que no desestabilizemos la postura o estemos incómodos). Llevamos la atención a la pelvis y protegemos la zona lumbar intensificando las nalgas. Sentimos que el cuerpo descansa sobre la parte más alta de la espalda, los hombros y la parte alta de los brazos. Tratamos de mantener el cuerpo lo más recto posible, formando una línea perpendicular con el suelo (¡ver foto arriba derecha!)
RESPIRACIÓN: Es una asana donde fácilmente identificamos la respiración, viendo nuestro abdomen moverse inspirando y espirando. El maxilar y el mentón están en contacto con la parte alta del cuerpo y las costillas superiores. Respiramos lenta y profundamente, mientras sentimos la zona cervical en su máximo estiramiento.
BENEFICIOS Y CONTRAINDICACIONES:
Contraindicaciones o mejor no practicar en caso de tener otitis, algún problema dental (por ejemplo, después de una extracción), con anginas, serios desarreglos de tiroides, sinusitis…
Aunque es una postura de relativa fácil práctica, siempre hemos de tener en cuenta la conciencia y consideración de nuestro cuerpo : si algo nos molesta, deshacer la postura y nunca forzar.
ES UNA POSTURA QUE REPORTA amplitud a nuestra respiración; pues habitualmente lo hacemos por la parte más alta del cuerpo, lo cual es prácticamente imposible en Sarvangansana, donde la respiración es abdominal. Por esta misma razón, beneficia a las personas con problemas de asma.
CHAKRA: el chakra más directamente afectado en esta asana es Vishudda, en la base del cuello.
DOSHA: Vata: relaja exceso de Vata, al mantener la cabeza en el suelo y la respiración abdominal (aunque tenga los pies contra el cielo…).
Pitta: lo equilibra bajando el exceso de Pitta.
Kapha: estimula Kapha o hace bajar Kapha.
¿¿Quién no se atrevería a probar con tan buenos resultados??
Felices Fiestas a todos y Feliz Año 2010 lleno de buenos propósitos y éxitos cumplidos!!!!!
Pensamiento: Cree en ti mismo-a. Sé amigo tuyo-a, acuérdate de ti, mímate!
sandra_sole@hotmail.com
Hola…Soy una mujer de 59 años, pero a pesar de mi edad, debido a que desde muy joven estudié danza española, tome cursos de aeróbics y me dedique inclusive a la enseñanza, me he conservado en buenas condiciones, por desgracia he estado con dolores de columna y de cervicales, por ordenes médicas me hicieron algunos exámenes y me dieron el diagnóstico de Osteoartrosis leve de la columna cervical y lumbar, escoliosis levoconvexa de la columna lumbar, listesis de C-4. En este momento estoy en tratamiento para disminuir las molestias ya que se que lo que tengo es irreversible y además degenerativo. Como dije soy una persona que debido al ejercicio me mantengo delgada y me veo joven, aun asi, me gustaría que me indicaran que tipo de ejercicios me pueden beneficiar, si puedo continuar bailando, qué deporte o disciplina seria apropiado para mejorar mi calidad de vida y aunque nunca he tomado clases de Yoga, quisiera preguntarles si es conveniente empezar a tomar algunas. Tengo la fortuna de vivir en un lugar bello cerca de la playa, eso ha ayudado a que mis huesos y articulaciones duelan menos ya que es clima humedo y caliente.
Mil gracias por su atención y les agradezco cualquier información que pueda ayudarme a realizar los ejercicios adecuados y sin riesgos para sentirme mejor.

Afortunadamente en la actualidad no tenemos que luchar en un campo de batalla cuerpo a cuerpo, para lograr la victoria sobre un territorio o por otras razones de «estado». Al menos, no de una forma absolutamente física, como en las guerras de la antigüedad.
Sin embargo, hoy nuestra lucha es de otra forma, mucho más mental. Lidiamos diariamente con el estrés, la ansiedad, excesivas preocupaciones, presiones de distintos tipos (profesionales, personales, familiares), etc.
Tenemos una buena noticia: podemos recuperar la estabilidad, la serenidad, la calma, podemos controlar nuestro estrés, aunque no siempre sea fácil. Podemos llegar a ser auténticos «guerreros»; tan solo y casi con toda seguridad, tendremos que cambiar de estrategia, de pensamiento, de camino, etc.
Os presento la bonita asana del Guerrero. Dentro de una clase de yoga, estaría enmarcada en las posturas de corrección postural en verticalidad. Efectivamente, tanto en la posición inicial, como sobre todo en el mantenimiento de la postura y, finalmente, en la de salida, deberíamos tener la pelvis correctamente colocada para evitar molestias en la zona lumbar. Es decir ¡nunca la pelvis hacia atrás! Fijaos en la colocación de la pelvis en el dibujo, ver flechitas…

Esto requerirá de nosotros una respiración adecuada en la postura. Trabajaremos los cuádriceps en la pierna flexionada y activaremos los glúteos. Entre otros beneficios, nos ayudará a conseguir una correcta postura de la espalda, el tronco y los brazos, que mantenida durante varios segundos, nos recordará el vigor, la perseverancia y el coraje de un auténtico guerrero.
Podemos intensificar la postura separando aún más las piernas y bajando el muslo; recordar que la rodilla flexionada debería quedar alineada con el tobillo y el pie. Mirad la foto en Virabhadrasana II, que es con los brazos abiertos hacia los laterales:

Recordar también que hay detalles: el pie de atrás ligeramente inclinado 45º, abrir el pecho, recoger abdomen, pelvis más bien hacia delante (¡nunca hacia atrás!).
La postura física la tenemos. Sin embargo, la postura mental será más complicada de alcanzar. Lo hablamos en otro post. Probad a recuperar el coraje del guerrero que lleváis dentro y ¡respirad!