Yoga y embarazo: yoga para embarazadas (I).

Tengo el privilegio de albergar dentro de mi cuerpo un precioso ser vivo. Se trata de una niña y es curioso notar cómo cambian las cosas dentro y fuera de una misma.

Quisiera compartir con todos vostros-as este momento tan apasionante y especial de la vida de una mujer. Seguro que muchas de vosotras habéis buscado y leído información acerca de qué asanas practicar durante el embarazo, cómo hacerlas, cuánto mantenerlas, cómo respirar, cuál debe ser la actitud de una mujer embarazada ante una asana, etc. Muchas cosas que yo misma había leído y estudiado bien antes pero que ahora…. puedo explicarlas en primera persona ya que tengo la suerte de aprenderlas en mi propia piel.

Para empezar, nuestra actitud mental, la de las madres, es muy importante. Si bien es cierto que en nuestro día a día, es recomendable apartar unos minutos para estar «con uno mismo» en actitud de meditación, ¿qué no decir durante el embarazo? Mi experiencia es que siempre que me he sentado a meditar, mi bebé se ha relajado tanto o más que yo. Además, he aprovechado para cantarle algún mantra o alguna canción, tarareándole en voz bajita, arrullándole con un susurro. El resultado es espectacular, no solo para la madre sino también para el bebé.

Aprovecha cualquier momento para estar con tu chiquitín-a, conecta mentalmente con él o ella: en el autobús, en el tren, cuando te acuestas por la noche … Y en estos momentos, presta especial atención a tu respiración, ayudará muchísimo a la calma del pequeño y a la tuya propia. Inspira ampliamente por la nariz, espira largamente por la nariz… Saborea esta respiración que ayuda a relajar tus músculos y articulaciones, así como tu mente. Piensa en el privilegio de proteger a tu bebé y de darle lo mejor de ti; percibe que él o ella te siente respirar y siente tu estado de ánimo más profundo. Esta es una unión especial que comienza ahora y durará posiblemente mientras viváis.

¿ES CUESTIÓN DE SUERTE…?

Dedico este post a mis amigas y compañeras de viaje Angeles y Karine, así como a los más de 22.000 visitantes de este blog. Este post está basado en la revista «Redes para la ciencia».

Hoy no hablaremos de yoga ni de asanas de yoga. Aun así, todos los post de este blog están estrechamente relacionados ya que para un practicante de yoga, nuestra habilidad no se forja solamente sobre la estora, sino en todos los ámbitos de la vida. En esta ocasión, me gustaría hacer una breve mención al tema de la buena suerte o de la buena fortuna.

A menudo, en nuestras conversaciones diarias y en las de muchas personas, solemos mencionar frases del tipo «algunos sí que tienen suerte», «hagas lo que hagas, es cuestión de suerte», etc. También desde tiempos ancestrales, el ser humano ha llevado talismanes o amuletos, así como ha recurrido a encantamientos para atraer la suerte. Pero la pregunta que propongo es: ¿realmente la buena suerte es cuestión de suerte? Es decir, ¿podemos asegurar que siempre se trata de puro azar? ¿O crees que existe la posibilidad de que nosotros podamos hacer algo para conseguirla?

Bien, parece que dentro del mundo científico, se están haciendo estudios que traten de probar que nosotros tenemos o podemos tener una parte activa en «tener suerte». Quizá no sea así en el 100% de los casos pero parece que podemos hacer algo para conseguir la buena fortuna. Veamos cuáles han sido algunos de estos estudios:

En el Reino Unido, el prestigioso psicólogo Richard Wiseman hizo un estudio exhaustivo con más de 400 voluntarios, los cuales aseguraban haber tenido un golpe de suerte en algún momento de su vida; y los comparó con otro grupo de personas que aseguraban no haber tenido suerte en la vida.  Uno de los experimentos que hizo fue separar a los participantes en dos grupos (afortunados-no afortunados) y hacerles contar todas las fotos que contenía un periódico que les ofreció. Las personas que decían tener buena suerte tardaron sólo unos segundos en contar las fotos, mientras que los que decían tener mala suerte tardaron unos dos minutos en contarlas. ¿Cómo podía haber tanta diferencia?

El Sr. Wiseman había incluido en la página dos del periódico y con un tamaño de media página, el siguiente texto: «Deja de contar. Hay 43 fotos en este periódico». Curiosamente, el grupo de la buena suerte lo vio enseguida mientras que el otro grupo no lo vio en ningún momento. Se realizaron varios experimentos similares y una característica interesante que se dedujo de los mismos, fue que el grupo de la mala suerte, tenía cierta tendencia a la ansiedad. Así, las personas poco afortunadas y a menudo más ansiosas, están tan ocupadas en buscar lo que creen que deben encontrar, que por el camino pierden las opciones reales de tener «buena suerte» y de ser más felices. En cambio, la gente afortunada tiene tendencia a estar más relajada y también más alerta para detectar posibles cambios, además de lo que hayan ido a buscar.

Unido a este detalle, también se pudo comprobar que las personas «afortunadas» hacían pequeños cambios en su vida de forma consciente. Esto aumentaba su probabilidad de renovar y modificar su «suerte». Resumiendo, si siempre haces las mismas cosas, vas por  el mismo camino, siempre a los mismos lugares,  hablas con las mismas personas, etc.,  será difícil que puedas encontrar algo diferente en tu vida. Sin embargo, si amplías tus perspectivas y realizas pequeños cambios (aunque sea el camino o la forma de desplazarte al trabajo) posiblemente obtengas la posibilidad de abrirte a nuevas experiencias, conocer otras personas y muy posiblemente, recibir una grata sorpresa.

Aunque estas investigaciones te puedan parecer simples, vale la pena que te plantees cuántas veces en la vida se nace con suerte (lo cual puede ser) o creas tu propia suerte con tu actitud ante la vida. En efecto, el hecho de ser positivo ante distintas circunstancias y trabajar conscientemente en el cambio gracias al pensamiento creativo (efecto Serendipia, Serendipity), puede hacer que tu buena fortuna cambie y con ello, tu capacidad para ser feliz.

TU MÉDULA ESPINAL (III).

Siguiendo con los dos post anteriores sobre la médula espinal («Tu médula espinal y cómo darle las gracias»; «Tu médula espinal (II). Lordosis»), me gustaría continuar un poco con este interesante tema. Modestamente, esto es una muy pequeña explicación de todo lo que este tema da de sí; creo que es necesario ser consecuente con las breves exposiciones de este blog y la persona que disfrute con este tema (como yo, que me apasiona), siga buscando e indagando, ya que realmente vale la pena.

Como vimos, la médula espinal está protegida en el interior de la columna vertebral, tiene una forma redondeada y un grosor aproximado de tu dedo meñique. Es parte integrante del Sistema Nervioso Central (junto al encéfalo) pero también está en constante interacción con el Sistema Nervioso Periférico, además de tener una gran importancia en dos funciones básicas: las sensoriales y las motoras:

· Por ejemplo, la médula recibe información sensorial que el SNP le envía desde el tronco y las extremidades. Imagina que te pica la pierna, porque se ha posado en ella un mosquito y sientes un ligero escozor… Eso es información que detecta el Sist. Nervioso Periférico desde el exterior y la envía al Sist. Nervioso Central y a la médula para que los nervios procesen esa sensación de picor o escozor.

· También, a un nivel mucho más local, la médula es capaz de ejecutar respuestas motoras tipo «reflejos» sin que hagan toda la ruta establecida normalmente (como en el punto anterior, detectar algo externo y enviar esta sensación hacia lo interno «SNC» para su proceso). Por ejemplo, sería el caso cuando notamos que nos quemamos o nos pinchamos, donde automáticamente nuestro cuerpo y Sistema Nervioso reacciona de inmediato para resolver esta situación «de emergencia» retirando la mano o la parte del cuerpo afectada. Digamos que tenemos un «Servicio de Emergencia» para las ocasiones en las que no podemos perder tiempo en procesos, sino, ¡en reacciones!.

· Finalmente, podemos decir que la médula también ejecuta  las órdenes que le envía el encéfalo (como vimos, cuando decimos encéfalo estamos abarcando hemisferios cerebrales, tálamo, hipotálamo, puente, bulbo raquídeo, etc.) para controlar nuestros músculos, nuestro esqueleto y nuestros órganos internos. Por ejemplo, cualquier señal «interna» de nuestro cuerpo detectada por el encéfalo (siento hambre, siento sed, siento ganas de hacer el amor, siento cansancio, siento tristeza, siento ganas de andar,etc. etc.) es recibida por este canal, enviada a la médula, registrada y a partir de aquí, se genera un impulso de reacción para solucionar estos aspectos: voy a comer, voy a beber, voy a andar o a hacer ejercicio, etc.

Todo esto ocurre en décimas de segundo, mientras ni siquiera somos conscientes la mayoría de las veces, de que hemos sentido aquello y que por ese motivo, hemos decidido hacer algo al respecto. Hasta cierto punto, esto es normal que ocurra. Sin embargo, como practicantes de yoga y meditación, no queremos olvidarnos de este maravilloso templo que es nuestro cuerpo ni dar por sentado lo que éste realiza. No queremos caer en la trampa de olvidarnos del presente que tenemos, que es lo que realmente tenemos pues ¿dónde está el pasado? ¿y dónde está el futuro? Vive el presente y sé consciente de la maravilla del funcionamiento de tu cuerpo mientras sea así. Mira este bebé y observa su mirada y su postura, seguro que tenemos mucho que aprender de él.

MENSAJES DEL AGUA. Masaru Emoto y melodía.

Dicen que somos un 70% de Agua…. Nuestro cuerpo funciona en medio de líquido: sangre, linfa, líquido cefalorraquídeo … ¡Vivimos envueltos en fluidos! 2 átomos de Hidrógeno, 1 de oxígeno…  Se muestra en tres estados, sólido, líquido y gaseoso. Aquí se muestra una instantánea de los tres:

El agua siente en forma de vibración, nosotros somos agua y somos vibración. Un ejemplo típico sería el hecho de lanzar una piedra al agua, aparecerían los efectos de este contacto en el agua en forma de ondas. Hoy en día cada vez más físicos razonan acerca de la gran interrelación existente entre la mecánica ondulatoria y la física cuántica.  Masaru Emoto nos explica que el agua está viva, que cambia su vibración y su forma según lo que sienta alrededor y que nos afecta tanto, que hasta nos puede curar… No es mi intención hacer una exposición de su investigación (curiosa simetría hexagonal de los copos de nieve y las moléculas de agua, no heptagonales ni octogonales, no, hexagonales…)  la cual recomiendo ya que es muy significativa; aunque sí citaré algunas de sus palabras . Tan solo me quiero referir a ella como punto de partida (o más bien de llegada) al que me interesa ir: nos afecta la vida de alrededor y nosotros también la afectamos a ella, somos como las conexiones neuronales:  una red entretejida, entrelazada, no casual, con sentido, con inteligencia propia…

En medio de los RUIDOS con los que vivimos a diario, sonidos antinaturales, inarmónicos… Con los que «castigamos» nuestro oído hasta el punto en el que somos capaces de «acostumbrarnos» a ello. Al menos, aparentemente. Más tarde, vendrán los problemas de audición, la incapacidad de concentración e, incluso,  el insomnio. Cuando vamos a la Naturaleza, nos quedamos pasmados ante el irreconocible sonido del viento, insectos, aves, arroyos, etc. Nos hemos alejado tanto de nuestro mundo natural, que no reconocemos el Canto de la Tierra.

¿Qué hacer? Tenemos varias opciones:  música regenerativa, sonidos relajantes (¿terapia del sonido, de la música?), meditar en silencio. Dice la profecía de los Hopi: «Cuando la humanidad redescubra el acceso a los sonidos originales, dará un salto de conciencia increíble y rápido».

Ponle música al agua y escucha la que ella te regala. Aquí os ofrezco un pequeño masaje a nuestra cóclea, escucha y capta su mensaje, el mensaje del agua: «

«LO MENOS FRECUENTE EN ESTE MUNDO ES VIVIR. LA MAYORÍA DE LA GENTE EXISTE, ESO ES TODO» Oscar Wilde, dramaturgo y novelista irlandés.

Sobrepasadas ya las 10.000 visitas a este blog, me gustaría escribir unas palabras a todos los que os habéis acercado a leer los distintos post de este blog: muchos habréis llegado hasta aquí por curiosidad, a través de enlaces y/o links, la mayoría con sus búsquedas en Google, otros compañeros en el camino del yoga para compartir información, opiniones, etc. Por la razón que sea, todos habéis estado aquí algún día y os doy las gracias por ello.

Para mí el yoga es un camino increíblemente certero. Sin embargo, me gusta compartir otros caminos y puntos de vista con la gente; al fin y al cabo, se trata de ser lo más feliz posible con lo que nos gusta. Y eso teniendo en cuenta la cantidad de obligaciones que tenemos más las que nos añadimos… El otro día, con una alumna de yoga comentábamos  el tipo de vida que muchas personas llevamos… vamos tan deprisa que no tenemos tiempo para nosotros y mucho menos para hacer lo que nos gusta o lo que necesitamos hacer. Todos son obligaciones (¡a menudo autoimpuestas!): laborales, familiares, sociales…. Pero ¿quién eres tú? ¿Te sientes a veces como estos dos animalillos? 🙂

Sí, ¿quiénes somos? Fíjate bien en las caras de los dos animales: ¿te hacen sonreír? De hecho ¡son hermosos! Su naturaleza es hermosa. Pero ¿qué harían estos dos animales en medio de una gran ciudad con ruidos, coches, estrés…? Irían contra su naturaleza.  ¿Y tú, vas contra tu naturaleza?

Como dije en mi primer post, este blog va de yoga, practicantes, interesados, simpatizantes… Pero también va dirigido a todas aquellas personas que, por distintas razones, no sean capaces de practicar una «asana». No es necesario ser joven y tener buena salud para practicar yoga. Se necesitan ganas de saber quién eres y valor para afrontar lo que encuentres.  Es muy posible que te lleves una sorpresa…. agradable. ¿De qué tienes miedo? ¿Acaso vas a vivir eternamente? Apuesta ya al juego de la vida y no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Empieza ahora, ¡YA! Y mírate en el espejo…. (no hablo solo de yoga, hablo de ti y de tu vida latente, hablo de empezar por ti mismo-a ahora mismo).

Eso es Atman, tu Esencia, lo que va más allá de la apariencia que tengas, más allá de lo que creas que puedes hacer o no hacer. Y leo recientemente estas palabras tan precisas: «Desde el momento en que nací, supe que iba a morir, pero mientras espero ese momento, sin ningún tipo de ansiedad o temor, como ser humano que soy, cumplo o al menos, lo intento, lo mejor que puedo y sé con mis quehaceres diarios en la vida». De momento, el juego continúa: «¡Abran juego señores!».

SARVANGASANA: la reina de las asanas.

¡Bienvenidos los atrevidos que quieren acercarse a las posturas invertidas! Me atrevo a decir que esta postura (concretamente) es relativamente fácil dentro de este grupo. Aunque hay mucha información sobre este tipo de posturas, he encontrado una frase que me gusta mucho porque hace un apunte breve y conciso sobre ellas: el corazón está por encima de la cabeza. Y este detalle … no es poca cosa ¡en ningún sentido!

Vayamos al grano, hoy ficha de la Asana en toda regla: posición de salida, alineamiento, respiración, errores más comunes, beneficios, contraindicaciones, chakra trabajado y equilibrio de dosha correspondiente. ¡Vamos, de examen total! Ahí lo tenéis:

POSICIÓN DE SALIDA: Estirados sobre el suelo, flexionamos piernas y dejamos los pies paralelos en el suelo a la anchura de nuestro cuerpo. Los brazos pueden estar al lado del cuerpo con las palmas de las manos hacia abajo.

Llevamos las piernas flexionadas sobre el cuerpo; con las manos en el suelo podemos aprovechar para levantar la pelvis y las piernas a la vertical (en mi práctica primero hago Halasana, yendo con las piernas hacia atrás mientras colocamos las manos planas en la espalda y los codos lo más juntos posible, sin que sea excesivamente incómodo; a partir de aquí subo a Sarvangansana).

ALINEACIÓN: es importante colocar las manos bien planas en la espalda sintiendo el contacto contra la superficie de la parte torácica. También podemos acercar los codos entre ellos y, si podemos, ir subiendo las manos a los omóplatos (siempre que no desestabilizemos la postura o estemos incómodos). Llevamos la atención a la pelvis y protegemos la zona lumbar intensificando las nalgas. Sentimos que el cuerpo descansa sobre la parte más alta de la espalda, los hombros y la parte alta de los brazos. Tratamos de mantener el cuerpo lo más recto posible, formando una línea perpendicular con el suelo (¡ver foto arriba derecha!)

RESPIRACIÓN: Es una asana donde fácilmente identificamos la respiración, viendo nuestro abdomen moverse inspirando y espirando. El maxilar y el mentón están en contacto con la parte alta del cuerpo y las costillas superiores. Respiramos lenta y profundamente, mientras sentimos la zona cervical en su máximo estiramiento.

  • ERRORES MÁS COMUNES EN LA ALINEACIÓN: Las manos no están a la misma altura en la espalda, produciendo desalineación en la postura.
  • No mantener la verticalidad.
  • Bloqueada la respiración o bien, respirar por la boca.
  • Al inicio de la postura, lanzarse excesivamente rápido para llegar a laverticalidad «a toda costa» (para evitar esto, nos podríamos ayudar de la pared).
  • Al bajar, caer pesadamente contra el suelo sin ningún control del cuerpo y, en consecuencia, levantar la cabeza del suelo por inercia.
  • SOPORTES: Podemos poner una manta doblada justo a la altura de los hombros, para tener cierto espacio entre la zona cervical y el suelo.
  • Ayudarnos de la pared.
  • Hacer “Viparita Karani”, una media postura más apropiada para los principiantes (media vela, se adjunta foto justo debajo); o hacer «Ardha Sarvangasana» que es la mitad de la postura, manteniendo piernas flexionadas sin estirarlas en vertical.

BENEFICIOS Y CONTRAINDICACIONES:

  • Fortalece la musculatura de la espalda y del canal vertebral.
  • Mejora la circulación venosa (piernas, abdomen).
  • Buena irrigación cerebral.
  • Descongestiona órganos internos del bajo vientre.
  • Tonifica nervios de la zona cervical, aliviando dolores de cabeza.
  • Normaliza las funciones de la glándula tiroides.

Contraindicaciones o mejor no practicar en caso de tener otitis, algún problema dental (por ejemplo, después de una extracción), con anginas, serios desarreglos de tiroides, sinusitis…

Aunque es una postura de relativa fácil práctica, siempre hemos de tener en cuenta la conciencia y consideración de nuestro cuerpo : si algo nos molesta, deshacer la postura y nunca forzar.

ES UNA POSTURA QUE REPORTA amplitud a nuestra respiración; pues habitualmente lo hacemos por la parte más alta del cuerpo, lo cual es prácticamente imposible en Sarvangansana, donde la respiración es abdominal. Por esta misma razón, beneficia a las personas con problemas de asma.

CHAKRA: el chakra más directamente afectado en esta asana es Vishudda, en la base del cuello.

DOSHA: Vata: relaja exceso de Vata, al mantener la cabeza en el suelo y la respiración abdominal (aunque tenga los pies contra el cielo…).

Pitta: lo equilibra bajando el exceso de Pitta.

Kapha: estimula Kapha o hace bajar Kapha.

¿¿Quién no se atrevería a probar con tan buenos resultados??

TU MÉDULA ESPINAL (II). Lordosis.

Hola…Soy una mujer de 59 años, pero a pesar de mi edad, debido a que desde muy joven estudié danza española, tome cursos de aeróbics y me dedique inclusive a la enseñanza, me he conservado en buenas condiciones, por desgracia he estado con dolores de columna y de cervicales, por ordenes médicas me hicieron algunos exámenes y me dieron el diagnóstico de Osteoartrosis leve de la columna cervical y lumbar, escoliosis levoconvexa de la columna lumbar, listesis de C-4. En este momento estoy en tratamiento para disminuir las molestias ya que se que lo que tengo es irreversible y además degenerativo. Como dije soy una persona que debido al ejercicio me mantengo delgada y me veo joven, aun asi, me gustaría que me indicaran que tipo de ejercicios me pueden beneficiar, si puedo continuar bailando, qué deporte o disciplina seria apropiado para mejorar mi calidad de vida y aunque nunca he tomado clases de Yoga, quisiera preguntarles si es conveniente empezar a tomar algunas. Tengo la fortuna de vivir en un lugar bello cerca de la playa, eso ha ayudado a que mis huesos y articulaciones duelan menos ya que es clima humedo y caliente.
Mil gracias por su atención y les agradezco cualquier información que pueda ayudarme a realizar los ejercicios adecuados y sin riesgos para sentirme mejor.

  • Sandra Sole responde:
  • Hola,veo que las tres lesiones que mencionas afectan al mismo tipo de curvatura de la columna: la lordosis. Esta natural curvatura se da en la zona cervical y en la zona lumbar. Se suele decir que ambas son reflejas y sucede a menudo que una persona que padece dolor cervical, puede padecer también dolor lumbar y/o  viceversa. Puesto que tú has sido bailarina, seguro que sabes lo que quiero decir. De todas formas, te adjunto unas fotos para que veas lo que sucede cuando esta curvatura natural se vuelve exagerada: 
  •  
  • La listesis la pueden padecer personas que han sido grandes gimnastas como tú, también personas que han sufrido una caída desde altura o también después de un gran golpe, tipo accidente automovilístico (en definitiva, con el paso del tiempo cualquier impacto sobre el suelo de forma repetida puede tener repercusiones en la columna vertebral). En nuestro caso, además, somos mujeres y el tema de los huesos a cierta edad también se resiente más. Es muy importante saber qué hacemos cuando movemos nuestro cuerpo al realizar ejercicio, algunos deportes prestan mucha atención a la estética y no tanto a la anatomía del movimiento. Ahora mismo te aconsejaría sesiones muy suaves de yoga con un profesor/a de experiencia que conozca tu caso y lo tenga bien presente al ejecutar cualquier movimiento que hagas. También rehabilitación con un Fisioterapeuta, el cual puede ayudarte a corregir tu posición postural. Otras técnicas no tan famosas pero muy efectivas, quizá las conozcas, son el método Feldenkrais y la técnica Alexander. Ambas analizan el micro-movimiento y sus efectos sobre la columna vertebral. Puedo remitirte si lo deseas a una persona de experiencia con el método Feldenkrais en Barcelona. Por supuesto, la meditación y la relajación te van a ayudar muchísimo en este aspecto, el hecho de visualizar tu columna como un canal libre y cada vértebra en su lugar apropiado mientras respiras suave y profundamente. Cualquier consulta más, no dudes en preguntarme y para clases de yoga en tu caso concreto también. Recibe un abrazo, Sandra (sandra_sole@hotmail.com)